lunes, 31 de enero de 2011

13 Rue Ravignan: “Le Bateau Lavoir”

“Vivía en el número trece de la calle Ravignan cuando me fijé en un extraño personaje que se instaló en el edificio. Era Picasso. Cuando no se le conocía no  tenía nada de cautivador, no obstante su inquietante mirada llamaba la atención.(…)” (1)

Fernande Olivier recuerda así a Picasso cuando llegó al extraño edificio de estudios que se encontraba al final de la calle Ravignan, en Montmartre. Era el mes de mayo de 1904 cuando Pablo Picasso ocupó el estudio que  dejaba su amigo, el escultor español Paco Durrio.

Poco después, Fernande se convirtió en la primera relación estable del pintor. Ambos tenían la misma edad: veintiún años.

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Le Bateau-Lavoir

Por entonces el edificio- construido en madera en 1900- no era conocido aún con el nombre con que se haría famoso: le “Bateau-Lavoir”, denominación que le dio el poeta Max Jacob por su parecido con las barcazas-lavadero que aún existían en el Sena.

Visto desde la plaza Émile-Goudeau –nombre que recibió este “ensanche” al final de la calle Ravignan, en 1911- no era más que una nave de una sola planta, pero aprovechando la ladera, el edifico tenía tres plantas, que se extendían cuesta abajo hacia la Rue Garreau. El intrincado conjunto de pasillos por los que se accedía a los estudios, le daba el aspecto de una vieja embarcación.

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(…)El taller forma parte del Bateau-Lavoir, tres cuerpos de edificios habitados sobre todo por artistas pobres, jóvenes y llenos de ambición. Se encuentra en el número trece de la plaza Ravignan, donde hay algunos talleres en la planta baja y otros abajo, a los que se accede por una sonora y polvorienta escalera de madera.

Al pie de la escalera, una única fuente para los doce inquilinos. Detrás de la fuente, a la derecha, un pasillo maloliente que lleva al único retrete, un negro rincón cuya puerta, que no puede cerrarse por falta de picaporte, golpea con la menor corriente de aire(…) (2)

Maxim Maufra, pintor amigo de Gauguin, había sido el primer artista en instalarse allí. Le siguieron muchos más, como Canals, Manolo Hugué, Juan Gris, Paco Durrio, Kees Van Dongen, Modigliani, Auguste Herbin, Picasso… Pero también vivieron allí escritores y poetas como Pierre Mac Orlan, André Salmon, Max Jacob y Pierre Reverdy; Apollinaire y su compañera, la pintora Marie Laurencin fueron una visita frecuente.

Laurencin_appolinaireet ses amisMarie Laurencin,"Grupo de artistas" (1909)

(De izquierda a Derecha: Picasso –con su perra Frika- Marie Laurencin, Guillaume Apollinaire y Fernande Olivier)

El 1 de septiembre de 1969, el Bateau-Lavoir fue clasificado como monumento histórico, pero solo cinco meses después, el 12 de mayo de 1970, quedó completamente destruido por un incendio.incendiu-la-bateau-lavoir

Reconstruido totalmente, y con una nueva estructura, sigue siendo un edificio de estudios para artistas.

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FERNANDE OLIVIER (1881-1966)

Fernande Olivier, cuyo verdadero nombre era Amélie Lang, era “hija no deseada de madre soltera y padre casado” y había sido confiada a unos parientes de su padre; recibía contadas visitas de éste y de su madre, a la que recuerda con temor en sus “Recuerdos íntimos: escritos para picasso”.(1) Recordaba, también, una infancia falta de cariño y una adolescencia en busca del “verdadero amor”. Educada para que pudiera vivir dando clases como institutriz o maestra, había huido de un matrimonio no deseado a los dieciocho años, siendo menor de edad.

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Conocida como “la bella Fernande”, vivía como podía, ocultando su estado de casada, que podía llevarle al correccional por abandono de hogar, posando para artistas como Cormon, Sicart, Mac Ewen o Boldini-“¡Una sola vez!- y para otros que, como Picasso, apenas tenían para vivir.

“Creo que hace dos días empecé una nueva tontería, pero fue culpa de la tormenta. En la casa hay un pintor español que me encuentro en todas partes desde hace algún tiempo y que, con sus ojazos cargados, penetrantes y pensativos a un tiempo, llenos de fuego contenido, me mira con tanta intensidad que no puedo evitar mirarle a mi vez.(…)

NVE00068 A pesar de su insistencia, nunca le había contestado cuando intentaba entablar conversación.(…)

He vuelto a casa de mi pintor español. Me adora y eso me conmueve. Es sincero (…)

(…)Picasso es sutil, inteligente, enamorado de su arte y capaz de dejarlo todo por mí. sus ojos me imploran.(…) me pide que me vaya a vivir con él. ¿Qué hacer? Estoy muy tentada de hacerlo, es agradable que te quieran así, y desde el punto de vista físico, también me gusta. Se pasa el día haciéndome retratos; es dulce y amable, pero no es muy limpio, cosa que me molesta.(…)ferbande-picasso-perra frka-placeravignan-1906NVE00064

(…)todavía no me he decidido a irme a vivir con Pablo. Es celoso, no tiene un duro y no quiere que yo trabaje. ¿Cómo se entiende? ¡Es una estupidez! Y además no quiero vivir en ese estudio miserable.(…) (3)

(Fernande Olivier, Pablo Picasso y su perra Frika. A la entrada del Bateau Lavoir)

En 1905 Fernande Olivier se decidió y se fue a vivir con Pablo Picasso.

Los personajes tristes,  miserables y resignados de la “época azul”,  fueron sustituidos por las delicadas y suaves figuras de los saltimbanquis en su nueva “etapa rosa”.

1903 Le mendiant et l'enfant 1905 Acrobate et sa balle

Ella dejó de trabajar, pero no de posar para Pîcasso, por supuesto, y para algunos de sus amigos, para exasperación del pintor malagueño.

El pintor holandés Kees Van Dongen, que se trasladó a vivir al Bateau-Lavoir en 1906, con su mujer y su hija, ocupaba el taller contiguo. Fernande Olivier posó en numerosas ocasiones para Van Dongen, lo que  permitió al pintor experimentar en el arte del retrato, del cual se convirtió en un maestro.

 kees_van_dongen_femme_au_chapeau_fleuri_1905Fernande olivier Kees Van Dongenca1906-07 vanDongen_FernandeOlivierRetrato de fernande olivier-keesvandongen-1907

El taller del Bateau-Lavoir empezaba a ser visitado por marchantes y coleccionistas como Sagot, Vollard, Leo y Gertrude Stein… Con el dinero de los dibujos vendidos, la pareja podía comprar carbón para calentarse, cenar de vez en cuando en el Lapin Agile, acudir a la Closerie des Lilas, o incluso viajar a Barcelona.

Por la noche, Max Jacob, Apollinaire y otros amigos se reunían en el estudio de Picasso y Fernande. Cuando los juegos y las bromas daban paso a conversaciones más serias –sobre arte y literatura- y se adentraban en un terreno que Fernande consideraba “fuera de su alcance”, dejaba de participar en ellas.(4)

En 1907, Picasso reunió a sus amigos en el Bateau-Lavoir para ensañarles su último trabajo: “Las Señoritas de Aviñon”. Las reacciones fueron tales, viniendo de amigos vanguardistas, que Picasso enrolló el lienzo y lo guardó en una esquina.(5)1907 Les demoiselles d'Avignon 2 En 1909 Picasso empezaba a vender bien sus cuadros. La pareja abandonó el Bateau-Lavoir y se trasladó al nº 11 del Boulevard de Clichy, aunque Picasso volvió a alquilar un estudio allí para “poder seguir trabajando con tranquilidad”, lejos de Fernande.

En 1911, Pablo Picasso conoció a Eva Gouel, pareja de Marcoussis.

Tras varios episodios de celos y escenas, idas y venidas, Fernande Olivier y Pablo Picasso se separaron en 1912.

Fernande Olivier siguió intentando ganarse la vida. Al principio trabajó con el modisto Poiret, luego con un anticuario… Después recitó poemas de Baudelaire en el Lapin Agile… Acabó recurriendo a lo que pudo: monitora de niños, secretaria de un grupo político, cajera en una carnicería, gerente de cabaret…incluso se dedicó a la astrología, poniendo en práctica lo que había aprendido de Max Jacob.(6)

En 1918, tras el matrimonio de Picasso con la bailarina Olga Khokhlova, Fernande comenzó su relación con el actor y dramaturgo Roger Karl, que duró veinte años, hasta 1938.

En 1933 Fernade Olivier publicó “Picasso y sus amigos” una recopilación de sus memorias que habían aparecido, en capítulos, en las publicaciones francesas Le Soir (1930) y Mercure de France (1931).  La publicación del libro no fue fácil, ya que el entorno de Picasso intentó detenerla y a penas tuvo repercusión.

Hacia 1955/57, la mujer de Braque hizo saber a Picasso las dificultades con las que vivía Fernande y su intención de publicar nuevamente sus memorias.

”Sé que algunos encontrarán extraño, indiscreto y escandaloso que haga pública mi intimidad, especialmente después de haber publicado Picasso y sus amigos, en donde intencionadamente yo no aparecía. Tengo en mucha estima mis recuerdos de aquella época feliz y me gusta evocarlos, pero vivir de recuerdos, tenerlos constantemente presentes, no permite vivir “materialmente”, cosa que, por muy agradable que sea, no es muy estimulante, Vivir de recuerdos estando en la miseria es un camino que lleva al suicidio y puesto que hay que comer para vivir, uno tiene que emplear todos los medios que tiene al alcance de la mano que puedan permitirle un alivio material. Decirlo tal vez sea cínico, pero eso es lo que me ha decidido a publicar mis recuerdos íntimos”.

Picasso envió una cantidad cercana al millón de francos… y el manuscrito no se publicó hasta años después de la muerte de Fernande Olivier, que se produjo la noche del sábado 20 de enero de 1966, a los ochenta y cinco años de edad, en su domicilio de Neully –42 Rue du Bois de Boulogne-.

Bibliografía:

Recuerdos intimos escritos para picasso-Fernandeolivier

Fernande Olivier: Recuerdos íntimos: escritos para Picasso. Ed. Parsifal, Barcelona 1990.

Reseña en la Biblioteca de Mujeres Artistas

 

 

NOTAS:

 (1) Fernande Olivier, “Picasso y sus amigos”, 1933. Citado en la solapa de Fernande Olivier, “Recuerdos íntimos:escritos para Picasso”

(2) Fernande Olivier, “Recuerdos íntimos: escritos para Picasso”, ed.Parsifal, Barcelona, 1990. p.93

(3) Op.Cit,pp.133-135

(4) Op.Cit., p.155

(5) Hasta 1916 el cuadro “Las señoritas de Aviñon” no fue expuesto y en 1921 lo compró, por una cantidad ridícula, el modisto Jacques Doucet.

(6) Según artículo de Roland Dorgelès publicado en Le Figaro Littérarire el 29 de diciembre de 1962, tras el fallecimiento de Fernande Olivier.

 

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