martes, 20 de julio de 2010

LES ARTISTES RUSSES HORS FRONTIÈRE: Exposición en el Musée du Montparnasse

 

21 julio - 31 octubre 2010
Parte del patrimonio cultural ruso se construyó en el exilio, fundamentalmente en Paris y sobre todo en Montparnasse, donde muchos artistas rusos y de otros paises –del este y del oeste- contribuyeron a crear la “Escuela de Paris”

fout403c[1] En esta exposición del Museo de Montparnasse, que ocupa lo que en su día fue la Academie Russe y la Cantina de Marie Vassilieff, se pueden contemplar obras de Altmann, Anisfeld, Annenkov, Aronson, Arapoff, Bakst, Bouchène, Chmaroff, Choukhaiev, Sonia Delaunay, Doboujinsky, Ferrat, Freshkopff, Gluckmann, Grimm, Gontcharova, Gorbatov, Gritchenko, Serge Ivanoff, Kalmakoff, Karskaya, Kikoine,, Kislakoff, Kisling, Klestova, Kontchalovsky, Korovine, Krémègne, Lanskoy, Lapchine, Larionov, Nadia Leger, Tamara de Lempicka, Lentoulov, Maliavine, Mane-Katz, Manievich, Marevna, Milliotti, Chana Orloff, Pavil, Peské, Pogedaieff, Liuobov Popova, Rockline, Olga Sacharoff, Serebriakova, Sinezoubov, Somov, Stelletsky, Survage, Tchelitchew, Tchistovsky, Terechkovitch, Troubetskoy, Yakovleff, Zack, Zadkine etc.

Annenkov-fb553[1]

(Obra de Annenkov)

Musée du Montparnasse · 21 avenue du Maine · 75015 Paris

          Metro : Montparnasse-Bienvenüe (sortie n°2 place Bienvenüe)
                     lignes : 4, 6, 12, 13
          Bus : 28, 48, 58, 89, 91, 92, 94, 95, 96

          Horario :todos los días excepto lunes de 12h30 a 19h
         Precio: 6 euros

lunes, 19 de julio de 2010

Rue de l’Odéon: Sylvia Beach y Adrienne Monnier

La americana Sylvia Beach (1887-1962) se llamaba en realidad Nancy y era una de las tres hijas del reverendo Sylvester Woodbridge Beach, doctor en Teología y pastor de la Primera Iglesia Presbiteriana de Princetown, New Jersey, conoció París por primera vez cuando ella tenía catorce años y viajó acompañando a sus padres.
Como a otras muchas mujeres de su época, Paris le marcó y soñó con volver. Lo hizo en 1917 y entonces… un día descubrió una dirección: A. Monnier, calle de l’Odéon, 7, París-VI. Sylvia recuerda en sus memorias que:
“Jamás había oído aquel nombre, ni el barrio de Odéon me era familiar, pero algo irresistible dentro de mí me atrajo hacia el lugar donde iban a sucederme cosas tan importantes. Crucé el Sena y pronto me hallé en la calle de l’Odéon. Al final de la misma había un teatro que podía recordar a las Casas Coloniales de Princeton y, hacia media calle, en el lado izquierdo se veía una pequeña librería de color gris con las palabras “A. Monnier” encima de la puerta. Contemplé los atractivos libros del escaparate y, escudriñando hacia el interior de la tienda, vi todas las paredes cubiertas de estantes llenos de volúmenes recubiertos de ese brillante papel de celofán con que están forrados los libros franceses mientras esperan, generalmente durante largo tiempo, que los lleven al encuadernador. Aquí y allá había también interesantes retratos de escritores.”
Se trataba de La Maison des Amis des livres, "société de lecture", que había sido fundada en 1915 por Adrienne Monnier (1892-1955). (leer su Manifiesto -en francés, bien sûr-)
7 rue de l'Odéon-A monnnier Amante de la literatura, y de sus manifestaciones más audaces, Adrienne Monnier quería dar a conocer la Literatura moderna y había creado un espacio en la que se mezclaban las ventajas de una biblioteca y de una librería.
-“Este libro es mío y me gusta. Me ha costado mucho esfuerzo y dinero conseguirlo. ¿Te gustaría leerlo…? Pues págame un alquiler, o hazte socio, y te lo dejo unos días. ¿Que quieres tenerlo…? Espera, que miro si tengo otro ejemplar y si no, te lo pido.”- Algo así es lo que debía pasar en esa estupenda librería -ahora es cuando La bibliotecaria,o sea la que suscribe, se muere de envidia- donde Adrienne Monnier aconsejaba a sus visitantes, organizaba conferencias y sesiones de lectura con conciertos de Erik Satie… y consiguió convertirse rápidamente en lugar de reunión de la vanguardia literaria francesa. Paul Valéry, Georges Duhamel, Jules Romains, Léon-Paul Fargue, Paul Claudel –hermano de Camille-o el joven Louis Aragon -aunque Adrienne no llegó nunca a compartir el espíritu revolucionario de los surrealistas- eran visitantes habituales.
Hoy no encontraras la fachada gris de La Maison des amis des livres. Su lugar lo ocupa una cara peluquería.
7 rue de l'odeon-adrienne monier
7 rue de l'odeon-2009-Pero despeinada y todo, Adrienne debió causar una fuerte impresión en Sylvia:
“Adrienne Monnier era una mujer robusta, rubia y blanca como una mujer escandinava, de mejillas sonrosadas y pelo lacio peinado hacia atrás desde la frente. Sus ojos eran muy llamativos, de un azul gris indefinido, ligeramente saltones, recordándome a los de William Blake, y su aspecto era  el de una persona llena de vida.”
Adriene monnier
El caso es que Adrienne le acogió como ella solía hacer: bien. Y hablaron de libros, de librerías y de sus cosas, supongo, y Sylvia pensó en copiarle la idea, trasladándola a Nueva York, donde quería abrir una sucursal.
Pero la primera impresión se convirtió en amor y Sylvia cambió de idea. A Adrienne no le importó nada que Sylvia se quedara en Paris –por decirlo de algún modo- y le ayudó en un nuevo proyecto: abrir en Paris una librería especializada en autores en lengua inglesa. El nombre estaba claro: Shakespeare and Company. Sólo faltaba el local y Adrienne Monnier lo encontró.
En el nº 8, rue Dupuytren –muy cerquita de la rue de l’Odeon- se alquilaba un local que había sido ocupado por una lavandería. Como si fuera un presagio, Sylvia recuerda que quedaban restos de un antiguo cartel en el que se leía “gros et fin”, significando que lavaban todo tipo de tejidos, y que “Adrienne, que era bastante gruesa se colocó debajo de la palabra “grueso” indicándome que me pusiese debajo de “fino”, comentando “Así somos tú y yo”.
Ahora Sylvia sólo necesitaba dinero y eso fue fácil. Escribió un telegrama a su madre: ”Abro librería en París. Por favor envía dinero”. Y ella –su madre- le mandó enseguida todos sus ahorros. –Para morirse otra vez de envidia, ¿o no?-. “Convertir mi local en una librería  fue algo muy divertido”, añade Sylvia; y no me extraña, ya me gustaría a mí. “En lugar de fijar una fecha para la apertura de mi librería, decidí simplemente abrirla tan pronto como estuviera a punto”. Eso fue el 19 de noviembre de 1919. Entonces Sylvia Beach no sabía el provecho que iba a obtener a causa de la rígida censura que existía al otro lado del océano. Sorprendentemente, la noticia de la aparición de Shakespeare and Company se había difundido tan rápidamente por Estados Unidos que su librería era lo primero que buscaban los americanos que, como peregrinos, llegaban a Paris. Pronto se encontraron allí Gertrude Stein con su inseparable Alice B Tocklas, Sherwood Anderson, Robert McAlmond, William Bird, Ernst Hemingway, Scott Fitzgerald y el compositor George Antheil.
El éxito había sido inmediato, pero aún faltaba por llegar el acontecimiento que llevaría a Sylvia Beach y su librería a ocupar una página importante en la historia de la literatura: la publicación de un libro fundamental en lengua inglesa: El Ulysses, de James Joyce.
sylvia Beach-8 rue dupuytren 
adrienne monnier (dcha), silvia beach y joyce (g_freund)
La historia bien merece más espacio y dedicación, pero aquí estamos hablando sólo de dos libreras y una calle. Porque Sylvia Beach dejó el local de la calle Dupuytren y se trasladó en 1921 al nº 12 de la Rue de l’Odéon, en la acera de enfrente de la librería de Adrienne Monnier, que, por cierto, se encargaba de organizar la traducción francesa de la obra de Joyce.

12 rue de l'odeon-shakespeare and company- Silvia Beach
12 rue de l'odeon-shakespeare and company-2009-1915Odéonia, como llamaba Adrienne a la rue de l’Odéon, albergó también, en el nº18, el hogar de la pareja hasta su ruptura en 1937.

Ni Adrienne ni Sylvia entraron en detalles acerca de su relación y los aspectos íntimos de su relación siguen bajo el velo de discreción que les caracterizó. Se sabe que Adrienne había tenido relaciones anteriores y vivía con Suzanne Bonierre cuando conoció a Sylvia Beach. Sylvia se confió a sus hermanas, sobre todo a su hermana Elleanor –que también se cambió el nombre, haciéndose llamar Cyprian, y era lesbiana-.

En 1937, Sylvia Beach regresó a Estados Unidos por primera vez zen veintidós años, para celebrar el cumpleaños de su padre, que cumplía ochenta y cuatro años. Cuando regresó a la rue de l’Odéon, tres meses después, descubrió que la fotógrafa alemana Gisèle Freund, la había sustituido en el apartamento de Adrienne. A los pocos días de su regreso, Sylvia se trasladó al altillo de Shakespeare and Company. Y aunque siguió compartiendo con Adrienne y Gisèle las comidas, y la relación profesional se mantuvo, su larga vida en común había terminado.

La librería se cerró definitivamente en 1941, después de negarse Sylvia Beach a venderle a un oficial alemán una copia del Finnegans Wake de Joyce. Algo más tarde la librera y editora era detenida por los nazis y recluida unos meses en Vittel. Después de la guerra, Beach no volvió abrir su negocio. Pero siguió viviendo en la rue de l’Odéon, en el nº 12.
12 rue de l'odeon-shakespeare and company-2009
Hoy tampoco encontrarás allí ningún recuerdo de su presencia, aunque la librería Shakespeare and Company sigue siendo una de las más famosas del mundo y lugar de peregrinaje entre turistas –enterados o despistados-.
La actual librería de nombre Shakespeare and Company se encuentra en el nº 37, rue de la Bûcherie. Fue en los años 50 cuando George Whitman tomó el testigo y abrió su librería frente a Nôtre Dame, animado por su amigo Lawrence Ferlinghetti, otro mítico librero de San Francisco, el alma de City Lights.
Por aquí pasaron Henry Miller y Anaïs Nin, Sartre y Simone de Beauvoir, Lawrence Durrell y Burroughs, que conoció en la librería a uno de sus novios, Gregory Corso, que robaba libros, Jack Kerouac y otros y otras.
Al principio la tienda de George Whitman se llamó The Mistral, pero a mediados de los 60, cuando el local ya era el centro del peregrinaje artístico y literario estadounidense en París, rebautizo su librería para rendir homenaje a William Shakespeare y a Sylvia Beach, que había sido visitante de la casa. O eso dice. Yo creo que fue un listillo y que sin duda es un punto interesante de reunión y un lugar de visita,en el que han dormido y tomado el té incontables aspirantes a escritores, políticos, filósofos, poetas y cineastas… pero no es la misma Shakespeare and Company, no, no, no.
Paris 2009 623
Y para acabar la historia:
En 1956, Sylvia Beach escribió Shakespeare and Company, libro de memorias de entreguerras que detalla la vida cultural del París de la época, de donde he extraído los textos.
Sylvia Beach murió en 1962 en París. Está enterrada en el cementerio de Princeton –EEUU-.
adrienne monnier 2 (por gisele freund)Adrienne Monnier dirigió una revista, Le navire d'argent, en la que publicó, con su proverbial generosidad, a todos los escritores que amaba. Fue en esa revista, por ejemplo, en la que Saint-Exupéry publicó su primer texto literario.
Adrienne Monnier también nos ha dejado sus recuerdos de librera y un pequeño volumen de poemas que, a pesar del entusiasmo que provocó en Valery Larbaud, permanece como uno de los capítulos mas desconocidos y solitarios de la poesía francesa de la primera mitad del siglo XX.

Adrienne Monnier se suicidó en 1955, tras una larga y penosa enfermedad que le afectó al oído interno.
(Adrienne Monnier, fotografiada por Gisèle Freund)

A Sylvia Beach

© Adrienne Monnier
Traducción de Carlos Cámara y Miguel Ángel Frontán
¡Te saludo, oh mi hermana nacida allende el mar!
He aquí que mi estrella se juntó con la tuya,
No fundida en el fuego del primitivo sol,
Mas viva, exacta y nueva en su gracia extranjera,
Pródiga de tesoros que recogió en su curso.
Atenta a las promesas que en los ojos del hombre
Escribe nuestra Madre, cantaba, solitaria,
El brillo y el oriente de diamantes y perlas.
Ocultaba en mi pecho como un pájaro frágil,
La esperanza medrosa que se nutre de mieles.
Consagraba al pudor, cruzados lienzos blancos,
La conciencia naciente bautizada con llantos.
¡Gracias a ti, oh hermana, puedo escapar, ahora,
A esos tormentos, a esas miserias y pesares!
Recobro ya mis fuerzas, y si amo la Noche,
Si escruto todavía sus últimos terrores
Es para madurar la paz de un día postrero.
Ya nos ve Mediodía una frente a la otra
De pie en nuestros umbrales, al borde de la calle,
Suave río de sol que tiene en sus riberas
Nuestras dos Librerías.
Tras la labor levanta Mediodía tus manos
Y las mías, es hora de almuerzo y de silencios,
Y aviva los destellos, en las señas que hacen,
De la llama que esconden aún nuestros países.
A Sylvia Beach
Je te salue, ma Sœur née par-delà les mers !
Voici que mon étoile a retrouvé la tienne,
Non pas fondue au feu du soleil primitif,
Mais vive, exacte et neuve en sa grâce étrangère,
Prodigue des trésors amassés en son cours.
Je chantais solitaire, attentive aux promesses
Que notre Mère écrit dans le regard des hommes,
L'éclat des diamants et l'orient des perles.
Je cachais en mon sein, comme un oiseau fragile,
Le bel espoir craintif qui se nourrit des miels.
Je vouais aux pudeurs, linges blancs et croisés,
La naissante pensée qu'on baptise de pleurs.
Je me sauve, à présent, oh ! ma Sœur, par tes soins,
De ces tourments, de ces regrets, de ces faiblesses !
La force me revient, et si j'aime la Nuit,
Si j'interroge encor ses dernières terreurs,
C'est pour mûrir la paix d'un jour définitif.
Déjà, Midi nous voit , l'une en face de l'autre,
Debout devant nos seuils, au niveau de la rue,
Doux fleuve de soleil qui porte sur ses bords
Nos librairies.
Midi lève nos mains, déliées du service,
Pour l'appel des repas, pour le temps des silences,
Et fait étinceler, sous le jeu de leur signe,
La flamme encor cachée au cœur de nos pays.
 AM01 Sylvia Beach y Adrienne Monnier
Fuentes bibliográficas:
  • BENSTOCK, Shari, Mujeres de la “Rive Gauche”: Paris 1900-1940, Editorial Lumen, 1992
  • BEACH, Sylvia, Shakespeare and Company, Ediciones de Nuevo Arte Thor, 1984
  • MONNIER, Adrienne, Rue de l’Odéon, Paris, ed. Albin Michel, 1989
  • FLANNER, Janet, París era ayer (1925-1939), Alba editorial, 2005

libros-monier-beach (Texto y montajes fotográficos: Mercedes García Bravo)

viernes, 16 de julio de 2010

Passage des Panoramas

 

passage de panoramas interior 1810_thumb[4]

En Paris había – y hay- aproximadamente 140 pasajes que acortaban los trayectos si uno lograba familiarizarse con ellos-  cosa que no debía ser nada fácil-.

El primer pasaje cubierto de  Paris (excluyendo el Palais-Royal, cuyas arcadas no servían de unión entre calles) fue el Passage du Caire, abierto en 1799; al año siguiente, en 1800, se abrió el  Passage des Panoramas (en la imágen, ca. 1810)

Los pasajes y galerías eran cómodos para los peatones. Se convirtieron en un lugar agradable para pasear, protegerse de la lluvia y el frío, y una forma de escapar a los peligros de las concurridas calles. Los más frecuentados albergaban comercios y lugares de ocio  que, ya entonces, ocupaban más del espacio que les correspondía, sacando su mercancía al exterior.  A los peatones sólo les quedaba un tercio del espacio, lo que debía ser estupendo para los carteristas, sobones, etc.

StreetSceneinfrontofthePassagedesPanoramas113 En 1799, un tal Thayer, americano por más señas, hizo construir en el  boulevard Montmartre dos torres en las que instaló unos “panoramas”, atracción que consistía en un “trampantojo” que permitía ver diversas ciudades famosas, batallas y paisajes pintados en una superficie circular –algo así como el 3D  de hoy- Con el fin de facilitar el acceso al boulevard desde el concurrido Palais Royal y atraer a la clientela, abrió el passage des Panoramas en el espacio que ocupaba el  Hôtel de Montmorency.

El éxito del pasaje fue inmediato gracias al entusiasmo de los parisinos por los panoramas, a su privilegiado emplazamiento, cerca de la Bolsa y, sobre todo, del  Théâtre des Variétés, con el que se conectó en 1807.
En 1816 se instaló la luz de gas, lo que fue la bomba.

En 1831 se demolieron las torres del boulevard Montmartre, pero si la moda de los panoramas  había pasado, la de los pasajes continuaba.BourseS

Durante el reinado de Louis Philippe (1830-1848), el Passage des Panoramas se convirtió en  el verdadero centro social y económico. En 1834, se añadieron las Galeries Saint-Marc, des Variétés, de Feydeau y de Montmartre , diseñadas por Jean-Louis Grisart para conectar con las galeries Colbert, Vivienne et Véro-Dodat. Al sur, el pasaje se abrió hacia la Rue Saint Marc, a pocos pasos del recientemente construido edificio de la Bourse (1826).  Al norte,  el Passage des Panoramas se abría hacia el Boulevard Montmartre, junto al Théatre des Variétés  y próximo a la Opera y a muchos de los cafés más concurridos de París. 

A mediados de la década de 1840, el Passage des Panoramas continuó extendiéndose por el Passage Jouffroy, que atraviesa la Rue de la Grange Bateliere y poco después fue el Passage Verdeau el que alargó sus galerías.

Durante el Segundo Imperio (1852-1870), los planes de  Haussmann mantuvieron esta zona como el centro de la burguesía.

Llegó la revolución de 1848, que terminó con el régimen de  Louis Philippe, las barricadas cerraron las calles y fueron escenas de duras luchas que se repitieron al final de la Comuna de Paris, en 1871.

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435px-Passage_des_Panoramas Passage_des_Panoramas_passage des panoramas-151 

passagedes panoramas

La historia apenas recuerda que en el nº27 de la Galerie Montmartre, Passage des Panoramas, estaba la Académie Julian, que aceptaba mujeres en sus estudios de arte.

academi julian -ruede Berri

4 PHILATELIE en P des panoramasHoy, en el Passage des Panoramas, hay numerosas tiendas especializadas e filatelia, un Salon de té que conserva parte de la decoración  original del tejado, columnas de madera y espejos interiores en el n° 57, el Grabador Stern (n° 47), una Tienda de postales antiguas (n° 26 )
En el n° 17 del passage des Variétés : entrada de artistas del théâtre des Variétés cuyo propietario es Jean-Paul Belmondo.

Passage des Panoramas

11, boulevard Montmartre - 10, rue Saint-Marc

entrada a las galerias creadas posteriormente: 38, rue Vivienne - 151, rue Montmartre,

75002 Paris

abierto todos los días de 6h hasta medianoche

domingo, 27 de junio de 2010

La cantina de MARIE VASSILIEFF

Marie Vassilieff, nacida en 1884 en Smolensk, estudió bellas artes en San Petesburgo.
En 1907 se instaló en Paris, donde contribuyó de diferentes formas a abrir la Academia Rusa. A partir de 1912 se dedicó a dar clases en su propio estudio del Impasse del 21 Avenue du Maine.

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En 1915, durante la I Guerra Mundial, abrió allí, con la ayuda del pintor holandés Van Hoorn, una cantina que ofrecía, por sólo 65 céntimos, sopa, carne, verdura, ensalada o postre y café. Por el vino se pagaba un extra de 10 céntimos.varias fotos 266varias fotos 268
 




Considerada por la policía como un club privado, la cantina no estaba sujeta al toque de queda y se llenaba todas las noches.
Un pintor sueco la describe diciendo que “la cantina estaba amueblada con restos del marché aux puces; había sillas y taburetes de diversos tamaños, incluidas dos sillas de mimbre con respaldo alto y un sofá adosado a la pared, donde dormía Vassilieff. En las paredes había cuadros de Chagall y Modigliani, dibujos de Picasso y Léger, y una escultura de Zadkine en un rincón. Vassilieff colocaba diferentes papeles de coloresen las bombillas para ir cambiando la atmósfera del local.
En un rincón, detrás de una cortina, estaba la cocina, donde Aurelie, la cocinera, preparaba la comida para más de cuarenta y cinco personas con sólo un hornillo a gas de dos fuegos y un quemador de alcohol.
En enero de 1917, Marie Vassilieff y Max Jacob organizaron un banquete en honor a George Braque para celebrar su licenciamiento del ejercito después de una larga convalecencia como herido de guerra.
Modigliani, a quien Vassilieff había prohibido la entrada para evitar conflictos, apareció de repente, con un grupo de artistas y modelos que tampoco habían sido invitados. Alfredo Pina, un escultor italiano discípulo de Rodin era el nuevo amante de Beatrice Hastings –anteriormente amante de Modigliani- y en un ataque de celos sacó un revólver y apuntó a Modigliani. Vassilieff cogió a Modigliani por los hombreos y le obligó a marcharse.
Poco después Marie Vassilieff se dió cuenta de que Ortiz de Zárate y Picasso habían escondido la llave dejando encerrados a todos los invitados. Finalmente, con la intercesión de Matisse, la llave apareció y Marie pudo respirar tranquila, se comieron el pavo y brindaron por Braque y su esposa.
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(El banquete de Braque. Modigliani está entrando en el local pese a no haber sido invitado. En torno a la mesa, siguiendo el sentido de las agujas del reloj: Marie Vassilieff con el cuchillo, Matisse con el pavo, Blaise Cendrars –sin el brazo que había perdido en la guerra- Marcell –la esposa de Braque-, Walter Halvorsen, Léger –con gorra-, Max Jacob, Beatrice Hastings, su amante Alfredo Pina –con el revólver- Braque con unacorona de laurel y dos personajes no identificados.)
A finales de 1915 Vassilieff cerró la cantina durante una temporada y se fué a Rusia por asuntos familiares. A finales de 1917 o principios de 1918 fue  detenida y encarcelada, acusada de ser una espía de los bolcheviques. Léger y su esposa se hicieron cargo de su hijo, cuyo padre, un soldado norteamericano, había desaparecido.
El 21 Avenue du Maine alberga actualmente el Musée du Montparnasse

sábado, 22 de mayo de 2010

La place Michel Debré - Paris 6e

   Conocido como  carrefour Croix Rouge, este cruce de caminos se convirtio en la Place Michel Debré el año 2006. Es el punto del que parten o al que llegan las calles du Cherche Midi, de Sèvres, du Vieux Colombier que lleva a la rue de Rennes y la place Saint Sulpice, du Dragon , Du four, etc...
   Siguiendo el paso de tantas mujeres que habitaron el barrio de Saint Germain, antes o despues te encuentras con el Centauro, una obra del escultor argentino César  -César Baldaccini-, de quien toman el nombre los celebres Premios César  de cine. La escultura, de 5 mts. de altura, fue instalada en 1985 y domina el angulo formado por de la rue de Sèvres y la rue du Cherche Midi.

domingo, 27 de diciembre de 2009

"Madame X". John Singer Sargent

 Madame X o Retrato de Madame X es el sugerente título de un retrato pintado por John Singer Sargent en 1884.File:Sargent MadameX.jpeg
Óleo/lienzo
234.95 x 109.86 cm,

Pero Madame X tenía un nombre: Virginie Amélie Avegno Gautreau.
Virginie Amélie Gautreau había nacido en  New Orleans, Louisiana, el 29 de enero de 1859, hija de una poderosa familia criolla de origen francés.
Cuando tenía 8 años ella y su madre se trasladaron a Francia. Pronto empezaron a subir escalones en la sociedad francesa.

Su pálida pálida piel, que mantenía a base de polvos de lavanda, sus rasgos acentuados con sombras, las cejas dibujadas con lápiz y el uso de Henna para teñir su pelo convirtieron a Virginie en una de las bellezas más celebres de Paris.   Virginie Gautreau llegó a representar a la parisienne, un nuevo tipo de belleza caracterizado por la sofisticación y que no dudaba en usar todas sus estrategias para alcanzar un mayor status social.
Su matrimonio con el banquero francés Pierre Gautreau no impidió que siguiera frecuentando otras amistades masculinas. Su fama no debía ser demasiado buena- especialmente entre las mujeres de sus acompañantes- y sus numerosas infidelidades fueron notorias.
Reconocida por su belleza poco convencional logró, también, llamar la atención de los artistas.
John Singer Sargent no fue una excepción y pensó que un retrato de Madame Gautreau podía atraer la atención hacia su trabajo y ayudarle a conseguir más encargos en la sociedad francesa, así que escribió a un amigo:
“Tengo muchas ganas de pintar su retrato, y pienso que ella podría estar esperando que alguien le proponga este homenaje a su belleza. Si tu estás “bien con ella” y la ves en París, podrías hablarle de mi prodigioso talento.”
A pesar de que ella ya había rechazado numerosas ofertas similares, Gatreau aceptó la petición de J.S.Sargent en febrero de 1883 quizás porque ambos compartían el mismo deseo de ascender socialmente.
Durante el invierno de 1883 el retrato apenas avanzó, debido a las obligaciones y distracciones sociales de la modelo, y a su naturaleza poco inclinada a la disciplina que exigen las sesiones de posado.
En junio el pintor acompañó a Gautreau a su casa de verano, en Bretaña, donde realizó una serie de bocetos preparatorios. Pero tanto en el campo como en París, Gautreau se cansaba posando, y seguía manteniendo la misma actividad social, la responsabilidad de atender a su hija de cuatro años, a su madre, a los invitados y a los criados. Por fin, a principios de septiembre, el retrato estaba terminado.
Gautreau estaba entusiasmada;  creía que J.S.Sargent había logrado una obra maestra.
File:SargentParis1885.jpg
Cuando la pintura se presentó en el Salón de París de 1884 bajo el título de Retrato de Mme*** la gente se sorprendió y escandalizó. Parecía una obra demasiado ostentosa y carnal. El hecho de intentar preservar el anonimato de la modelo fue en vano, y la madre de Gautreu exigió que la obra se quitara de la exposición.  Sargent se negó, diciendo en el cuadro no se veía más de lo que ya se sabía, pero posteriormente retocó los tirantes del vestido, para darles la apariencia de que el escote estaba bien protegido. También cambió el título, desde el original Retrato de Mme*** a Madame X, un nombre más dramático y misterioso que, al acentual lo impersonal, da la sensación de estar ante un arquetipo femenino.
El rechazo del público y la crítica rompieron las esperanzas del pintor y su modelo: a Gautreu se le cerraron las puertas de la sociedad bienpensante, y Sargent tuvo que abandonar Francia, volviendo a Londres.
Años después, en 1898, el pintor Antonio de La Gándara realizó otro retrato de ella: .
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Madame Pierre Gautreau

jueves, 24 de diciembre de 2009

CARTAS DESDE PARÍS. Janet Flanner

Janet Flanner, que había llegado a París en 1922, comenzó a escribir sus “Cartas desde Paris” en octubre de 1925, firmadas con su nom de corresdondance, Gênet. Siguió haciéndolo durante cincuenta años, hasta agosto de 1975.

Aparecieron quincenalmente en The New Yorker, una revista de noticias de actualidad y humor, sin pretensiones literarias, que llegó a alcanzar la cifra de medio millón de lectores. Harold Ross, su director, quería saber de ella:
"anécdotas e informaciones que les resulten familiares a los norteamericanos..., chismes acerca del mundo del arte y un poco sobre la moda, quizá... muchos comentarios acerca de la gente que se ve por ahí, y quiere que en todo ello le inyectes una personalidad definida. De hecho, cualquiera de tus cartas serviría." (Carta de Jane Grant, esposa de Harold Ross, invitando a Janet Flanner a enviar sus crónicas desde Paris)
Las cartas de Janet Flanner nos trasladan a una época ya desaparecida, pero
ella, que estuvo allí, nos cuenta qué vió.
Un selección de estas "Cartas desde París" fueron recogidas en un volumen titulado Paris was yesterday, 1925-1939.
Existe una estupenda edición en español:

FLANNER, Janet: París era ayer (1925-1939), Alba editorial, Barcelona, 2005